Temperatura actual en Albacete:

    Los orígenes de Albacete son muy oscuros, remontándose sus primeras noticias al siglo IX, siendo Al-Basit (la llanura) una pequeña alquería musulmana.

    En 1.241, tras la entrada de los reyes cristianos en la provincia de Albacete, la ciudad es conquistada y entregada por Alfonso III como aldea al concejo de Alarcón (Cuenca), pasando, más tarde a depender de Chinchilla.

Catedral.    Posteriormente lo hereda el infante Don Juan Manuel que comienza la repoblación de la zona y crea un nuevo asentamiento: "Villanueva de Albacete", que es el origen del núcleo urbano actual.

    Con la creación del señorio de Villena, más tarde marquesado, se le otorga el título de villa y por lo tanto deja de depender de Chinchilla.

    Tras las luchas entre los partidarios de los reyes católicos y Juana la Beltraneja, apoyada por el marqués, los reyes expropian el marquesado y las encomiendas.

    Durante el siglo XVI Albacete experimenta un importante periodo de crecimiento y prosperidad. Tras un breve espacio de insurrección la ciudad es partidaria de Carlos I, que entrega el señorio a su esposa, la emperatriz  Isabel de Portugal.

    En el año 1.808 en la ciudad se organizan milicias urbanas que se refugiaban en la sierra alcaraceña para luchar contra el ejercito invasor francés.

    En 1.833 se crea la provincia de Albacete, tomando municipios del reino de Murcia y las provincias de Cuenca y La Mancha, y Albacete es elegida capital, aunque no tendría el rango de ciudad hasta 1.862 por decreto de Isabel II.


Monumentos.

    Los restos arqueológicos y monumentales del pasado de Albacete son escasos y relativamente cercanos a nuestro tiempo: La Catedral, iglesia de la Asunción, parroquia de la Purísima Concepción, posada del Rosario, palacio de la Diputación Provincial, pasaje de Lodares y el museo de Albacete. Pasaje de Lodares.

   

Gastronomía.

    Los platos albaceteños siguen la línea del resto de las provincias manchegas. Entre ellos destacan: los gazpachos, las migas y gachas, el ajo de "mataero", guisos de caza (especialmente de perdiz, que se preparan hasta de 30 maneras diferentes) y el atascaburras, a base de bacalao.

    En cuanto al postre no podemos olvidar: las flores manchegas, los suspiros, los miguelitos de La Roda, las delicias de Almansa, los bollos de mosto, las natillas pestiñadas, las hojuelas a la miel y los rollos y torta de Alpera.

    En cuanto a la bebida, existe una típica conocida como la cuerva, preparada a base de agua, azúcar, limón y vino.


Artesanía.

Navajas de Albacete.    La artesanía de la provincia destaca en los siguientes sectores: bronces de Riópar, romanas de Madrigueras, cerámicas de Chinchilla o La Roda, alfombras de Lezuza, labores de esparto de Hellín, textiles de Casas de Lázaro y el Bonillo y las botas de vino y  tinajas de Villarobledo.

    Pero, sin duda, el sector artesano por el que Albacete es conocida fuera de sus fronteras es el de la cuchillería, herencia de su pasado musulmán.


    De sus fiestas destacan: La feria de Albacete, del 7 al 17 de septiembre, bajo el patrocinio de la Virgen de los Llanos, declarada de interés turístico nacional. Fiestas patronales de San Juan, el 24 de junio. Jueves Lardero, fiesta campreste para los niños celebrada el jueves anterior al carnaval. Y por supuesto los carnavales.